El objetivo de este artículo es reflexionar sobre el holocausto judío sucedido durante la
segunda guerra mundial en el siglo XX. Es necesario continuar hablando de este tema para
no repetir los errores cometidos en el pasado, teniendo como constante recordatorio las
difíciles situaciones acontecidas en esta guerra.
Las causas de este evento calamitoso y despiadado fueron variadas y correlacionadas,
siendo la más evidenciada y hablada el antisemitismo no solo por parte de Hitler si no de los
sectores ultranacionalistas de Alemania, este antisemitismo originado principalmente por el
ultranacionalismo arraigado en muchos sectores alemanes, esta forma de pensar generaba
ese odio hacia los judíos y hacia los socialistas, que después se generaría en base a esto el
mito de “la puñalada por la espalda”, mito que surgió después de la primera guerra mundial,
el cual data sobre la teoría de que los judíos y los socialistas t5raicionaron a Alemania,
terminando así en su pérdida de la primera guerra, gracias al supuesto “saboteo” por parte
de los judíos y nacionalistas.
Esta creencia fue el “pretexto” para ejecutar los actos inhumanos que cometieron a lo largo
de la segunda guerra mundial, siendo estas acciones el “holocausto judío”, el cual
comenzaría con un desencadenamiento de prohibiciones, que luego continuarían con el
encierro de los judíos y para luego confluir en un genocidio.
Esto comenzó con las leyes de Nuremberg del año 1935, las cuales les quitarían la
ciudadanía y la posibilidad de un matrimonio mixto; más adelante se les retiró del sistema
educativo, y de la administración pública. El objetivo al inicio no era la masacre, sino
marginarlos e imposibilitarles la vida para que migraran, pero después, a medida que se
acercaba la guerra, se les aisló en guetos. No obstante, Hitler con la idea marcada de la
“puñalada por la espalda”, decidió expulsarlos de su territorio para que no lo sabotearan ni
a él, ni a sus planes, pero esta idea se descartó rápidamente por el estallido de la segunda
guerra mundial y por la dificultad de transportar millones de personas. Entonces surgió la
idea del exterminio, una decisión que fue tomada con insensibilidad ética y que se marcó
con la decisión de usar cámaras de gas y no balas, ya que consideraron un desperdicio de
balas en matanzas de judíos.
Los expertos consideran una cifra aproximadamente de 5 a 6 millones de judíos que fueron
asesinados en el holocausto, una cifra desmesurada y una evidencia de la crueldad de los
hechos.
El holocausto judío no solo fue un genocidio histórico, sino una demostración de lo que
puede llegar a hacer el ser humano con resentimiento e ira, cuando pierde el sentido de
compasión ante sus iguales.
Recordar y hablar del holocausto es importante para así no permitir que de nuevo suceda
que las diferencias étnicas o raciales y la intolerancia, vuelvan a abrir paso a algo tan atroz.
Por eso es importante no olvidar lo sucedido para no repetir errores del pasado como bien
lo dijo Julio Gartner, un sobreviviente del holocausto: “Es fundamental divulgar ese pasado
trágico para que no se repita”.